Leía ,en el blog de carlos Ares, acerca una problemática cada vez más frecuente en las empresas: la captura y retención del talento. Del tema ya he hablado antes y es recurrente, usualmente recibo consultas sobre este asunto.
La etapa de identificación y captura suele ser crítica en estos menesteres, por lo que es vital darle fuerza, a fin de no fallar es esta fase.
Una de las ideas que me ha hecho reflexionar ha sido la de Roger B. Myerson (Premio Nobel), cito:
"Cualquier dirigente tiene más incentivos para elegir a mediocres (que no compitan con él, le sean fieles y le estén agradecidos) que los electores, cuyo único interés es escoger a los mejores. Los votantes pueden equivocarse, por supuesto, pero carecen de incentivos para preferir sistemáticamente a los menos competentes. Esos incentivos perversos explicarían en parte por qué en nuestra política, donde las primarias han sido un exotismo, abundan los ineptos leales."
¿Qué opinan? o, mejor aún: ¿Por qué un dirigente no escogería al mejor candidato y si a uno mediocre? ¿Cual es ese incentivo que hace que el empleado vaya en contra de los intereses de la empresa? ¿Puede una empresa perder sistemáticamente talento y aún así mantenerse competitiva?
Afortunadamente, para el alivio de muchos, la pérdida del talento es una situación cada vez menos frecuente. La caída de las barreras de entrada ha servido como un gran escaparate que muchas personas han sabido usar para su beneficio. Por el contrario, la situación de muchas empresas es bastante similar a la de los gigantescos dinosaurios al final del Cretáceo: el tamaño les ha hecho perder movilidad y eficiencia, desventaja que los pequeños han sabido aprovechar.
Esto último no es una exageración. Existen gran cantidad de unicornios y decacornios que se han posicionado, a lo largo y ancho de todo el mundo, utilizando el talento como catapulta. Empresas que nacieron en plena era digital, en la economía del talento.
Como decía Steve Jobs:
Trabaja por tus sueños o, de lo contrario, alguien te contratará para que trabajes por los suyos.
