Tras el aparente triunfo de la neutralidad de la red (luego de la decisión de la FCC) las operadoras no se quedarían de manos cruzadas.
La neutralidad en la red garantiza que las operadoras (canales de transmisión) no puedan priorizar un cierto contenido de Internet sobre otro en función de sus intereses o los de algún particular. Los bits valen igual y por ende, si tiene un servicio de Internet contratado, toda la información que viaje sobre los canales debe ir a la misma velocidad. Si telefónica tiene una aplicación de mensajería (ejemplo: telefoni-guasap), ella no puede anteponer su servicio.
En resumen: Si su Internet contratado es de 50 kbps, todo consumo que haga debe ir a esa velocidad, por mas que su operadora pudiese potenciar otro servicio para que vaya mas "rápido", no lo debe hacer.
En resumen: Si su Internet contratado es de 50 kbps, todo consumo que haga debe ir a esa velocidad, por mas que su operadora pudiese potenciar otro servicio para que vaya mas "rápido", no lo debe hacer.
Sin Neutralidad No Hay Competencia
A primera instancia parece que la neutralidad perjudica a los consumidores y nos impide disfrutar de un beneficio apetecible (Facebook a velocidades espectaculares; Youtube sin tiempos de espera; Whatsapp a velocidad de la luz). Pero no debemos dejarnos seducir por lo evidente. En el momento en el que un servicio es privilegiado sobre otros se abusa de una posición dominante y es una claro caso de competencia desleal.
¿Podría usted competir con un servicio de vídeos propio cuando el de la aparente competencia tiene una ventaja como esta? O, desde otro lado, ¿Escogería usted un servicio de vídeo que tarda lo suyo en cargar, en lugar de otro que lo hace a una velocidad brutal? En el momento en el que la neutralidad de la red se trastoca ya no existe libre competencia.
La decisión de la FCC fue un balde de agua fria para las operadoras, quienes deseaban dejar de ser una tubería tonta por donde pasa la información y transformarse en tuberías inteligentes, pero ellas tenían un plan B.
El As De Las Operadoras
Su razonamiento fue el siguiente: Si me impiden que privilegie la velocidad de los servicios según me convenga (o según me paguen), entonces ofreceré a las empresas la posibilidad de que sus sus servicios no consuman datos. Esto se traduce en que ahora Telegram se tiene que enfrentar a un Whatsapp que es gratis, Vimeo con Youtube gratis, y "ponga el nombre de una red social aquí" con Facebook de acceso libre y gratuito; sin que consuman (obviamente) tu plan de datos actual.
Han cambiado el argumento de "potencio o penalizo" determinados servicios (según me paguen) a "te brindo gratis determinados servicios (según me paguen). Las operadoras al parecer no han comprendido que la naturaleza de la norma es evitar dicha competencia desleal y se aprovechan del vacío legal para ofertar la vitrina al mejor postor.
¿Y Como Me Perjudica Eso A Mi?
Cito a Enrique Dans:
"Llevado el símil al sector eléctrico, sería como que si te compras una lavadora de marca X, su consumo de electricidad no estará incluido en la factura: de entrada, pocos dirían que no. Pero a medio plazo, no es difícil ver a dónde lleva esto: al distorsionar la competencia, el resto de los fabricantes de lavadoras no podrían competir con X, terminaríamos en un escenario de menor competencia, y los consumidores acabarían por tener menos opciones (podemos incluso especular con que la compañía eléctrica promocionase su propio modelo de lavadora y terminase por controlar también el negocio de los electrodomésticos)."
Es cuestión de tiempo para que las alternativas vayan desapareciendo y el monopolio de los mas pudientes se erija sobre nosotros. Esto pasará si no hacemos algo.
Tenemos el poder de las redes sociales, de la organización colectiva. Disponemos de herramientas diversas, es el momento de hacer oír nuestra voz.

