Si solamente por un segundo dejamos de lado lo que estamos pensando o haciendo, y vemos a nuestro alrededor, ¿que es lo que perciben nuestros sentidos? De forma inmediata podremos apreciar que estamos rodeados de cosas: muebles, utensilios, ropa, artefactos electrodomésticos, y el escenario sigue inundado de mas cachivaches, desde las mas simples hasta aquellas que son producto de algún nivel avanzado de la tecnología.
Estamos rodeados de cosas
Ahora dejemos un poco la contemplación, y detenga monos a pensar, si esos bienes son algo mas que materia, podríamos preguntarnos algo tan tonto como si tienen alma, ¿así como los humanos? son totalmente inertes, salvo las plantas carnívoras, todos parecen bastante inexpresivos. Sin embargo, esconden un elemento espiritual, (Así....¿Cual podría ser?) Pues colorismo, los bienes siempre pertenecen a alguien, son propiedad de una persona, de una empresa, del Estado o no siendo propiedad de nadie en específico, lo son de todo el mundo. Hay algo detrás de tanta apatía, hay pertenencia.
A que viene esta disquisición casi tautológica. Simple, si volvemos a mirar a nuestro alrededor encontramos millones de cosas, pero se pueden resumir en cosas de 2 clases: Bienes privados, o bienes públicos. O en un lenguaje más corriente y de acuerdo a lo comentado en el párrafo anterior, bienes que le pertenecen a alguien en específico, o bienes que le pertenencia a toda la Humanidad en general. Así, es clarísimo que un lápiz, un carro, o una casa, le pertenecen a personas plenamente identificadas. Sin embargo, entendiendo que bien es cualquier cosa que no es persona, pongamos un ejemplo mas extravagante: el aire
La Pertenencia
¿De quien es el aire?, pues de nadie. Seria bastante risible pensar que a uno lo van a meter preso por robarse un par de bolsas de aire "Fresquito", como si lo harían si nos fugamos en el Chevrolet de nuestro vecino. El aire es de todos y de nadie a la vez, realmente una contradicción, esa contradicción lógica se resuelve (sin soslayar el lacayismo dogmático) con un concepto, bien público. Otro rápido ejemplo, alguna vez alguien ha visto un árbol enjaulado, sería un absurdo, cualquiera puede recostarse en un árbol, los niños lo trepan audazmente, los borrachos lo usan de urinario, los enamorados para dejar recordatorios de amor. El pobre árbol parece no tener dueño.
La gran pregunta que uno se puede hacer frente a esto, es ¿que determina que algo sea publico o que sea privado? ¿Hay alguna explicación lógica? ¿O es una realidad inaprensible por los conceptos humanos? No somos devotos de intrigar a la gente, así que pasemos a hacer una pregunta inductiva ¿que características debería tener un bien para no ser de nadie y ser de todos a la vez ?
La doctrina económica ha estudiado este tema por largo tiempo, y ha concluido en dos conceptos básicos: Dificultad de exclusión y Consumo simultáneo. Expliquemos de mejor manera. Cuando un bien no puede ser consumido por 2 o mas a la vez, es que definitivamente no puede ser de todos. Se imaginan a 2 personas utilizando el mismo lápiz para escribir cosas distintas, o a dos personas tratando de manejar el mismo carro en dos direcciones opuestas, termináis como la típica novela mexicana en que el protagonista cae por un barranco después de que su ex amante desvía el carro en una lucha por el control del timón.
Algunos Conceptos
Hay algo cierto en todo esto: hay bienes sobre los cuales es imposible una utilización múltiple a la vez. ¡¡¡En cambio el aire!!! es respirado por cualquiera a cualquier hora y a la vez, lo mismo pasa con el árbol en la mañana se trepan los niños, en la tarde los tórtolos dibujan el corazón y en la noche el borracho hace lo propio. Esto se llama uso simultaneo o consumo no rival.
El otro concepto atiende a cuan difícil es restringir el uso de un bien, así liberar al carro de cualquier doble uso, resulta plausible, le echas llave, activas la alarmas, etc. En cambio ¡cuantos costos tendría que pagarse para impedir que todo el mundo respire!, la verdad serian ilimitados. Es mejor abandonar la idea de andar quitándole el aire a la gente, resulta muy caro hacerlo. Por otro lado, también seria un costo la ridiculez de enjaular los árboles para darle un uso homogéneo
Toda esta explicación buscar agregar elementos a la discusión sobre en que medida deben ser privatizados los derechos de autor. Es que nos van a cobrar ahora por ver El padrino otra vez en Internet, o quizás un vídeo de Shakira por Youtube, toda esta corriente acerca de requerir un pago para ver obras -producto de la cualquier artista-, olvida lo explicado anteriormente:
Primero, que la información de Internet es accesible por todos, y puede ser vista por todos en cualquier momento y de la manera en que a cada uno le plazca, poco mas o menos como el aire,
Segundo, cuanto costaría restringir el acceso a todos los usuarios de Internet a estas obras artísticas en la Web, quizás existan medios técnicos burlables porsupuesto, también esta la menor difusión de lo que hagan los artistas, y no olvidemos que nunca hará falta el clásico ambulante pirata que tenga la información que la gente quiere ver, esto es más claro que el agua, lo que no se ve por Internet, se obtendrá por otros mercados negros, suficientemente capacitados para satisfacer las demandas de los fans frente a restricciones cibernéticas. Mas que la "justicia de la medida" debe ser discutida su "eficiencia y su costo social".
Este post es solo una ojeada a lo que vendrá a ser una discusión cada vez mas compleja del tema aludido. Por ahora evaluemos por nuestro lado, como influye en la polémica, el hecho que las canciones y las películas que habitualmente disfrutamos por el Internet tengan una naturaleza tan similar al aire.
