Imagino que dentro de unos años transportarse para trabajar será mucho menos frecuente de lo que lo es hoy. Muchas de las actividades mecánicas y/o repetitivas serán desarrolladas por máquinas (diseñadas para tal propósito).
Los puestos de trabajo que se mantengan serán los de gestión y de relaciones con los clientes. Para desarrollar dichos trabajos se contratará a personas con alto grado de confianza y, seguramente, con "marca personal".
Dicho escenario implicará que nos movamos menos, atendiendo (gracias a la tecnología) desde donde nos apetezca. Viviremos también un renacer del arte en sus distintas disciplinas.
En este futuro utópico se harán las cosas por vocación, no por necesidad.
